Let’s see

I’ve lost track of how much time has passed—definitely a lot. So many things have changed, and time was scarce during this whole transformation. I got approved for the scholarship I wanted to study the Master’s in Philosophy I dreamed of, but my English score never quite reached the level required to be accepted into the university. So, I ended up working as a call center agent for over a year, and I even spent some time in the U.S. to improve my confidence, but now I’m a public school teacher, teaching Philosophy and Research to high school students in my city.

Those days were physically exhausting. My life turned practical and survival-focused. But here I am, trying to dust off my dreams, my interests, and all those ideas I used to work with. It feels strange to return, but also deeply comforting. I’ve decided to give this space another chance. I even created an Instagram and TikTok account to share videos where I talk about Philosophy of Technology. Hopefully, one day, I’ll feel brave enough to do it in English too.

For now, this is just an update. Nothing groundbreaking, but maybe the beginning of something new. Let’s see where it takes me.

Update… it’s still loading

Some might say or think that I’ve almost forgotten my blog, but the truth is I have not. I wrote in my last entry that I prefer to write in Spanish because it’s better to write something than not write at all, but I lied. I didn’t write in either Spanish or English. Probably because I was so afraid to make mistakes or to expose my ignorance in a loud way, but impostor syndrome cannot be an excuse to learn what I need to learn.

So, here I am, writing something with all my emotions on the table, trying to find the perfect words or at least, approach readable grammar. Okay, setting aside all of those feelings, I want to update my curriculum and personal information. First, I am working as a System Engineer and Community Manager in a school with kindergarten, primary, secondary, and high school. I doubted whether to do it when the position was offered to me. My degree is in Philosophy, but the principal has known me for a long time, and many of my skills fit their needs. So I accepted the challenge, and now a year has passed. I can summarize these experiences in some central points.

  • I can handle the pressure of emergent tasks, requirements, and different personalities (with different styles of work and flow).

  • I know more than I expected. I understand how an internal network works, how to manage a central system of communication, and of course, how to be successful (in a normal way) on social media.

  • I prefer to be behind a computer doing the magic part of everything. I prefer to do many technical activities to nurture my philosophical view. And I prefer to talk with people in common language instead of telling them difficult theories about everything.

So, I applied to a government program to learn about coding. I learned a bunch of lines to use in my terminal when I was a child, and tried a basic course in Ruby and read about LATEX but I didn’t make a real effort to learn how to code. It was always my wish in my to-do list that never became real, but this year it is a real goal.MisiónTIC2022 gives me the opportunity to receive high-quality lessons at a good university, on a flexible schedule with a significant amount of diverse people. I’m loving this process and how I’m learning from the very basics of code. Sometimes I stop to think (like right now) why am I making this effort? Why is it so important to me to learn about languages and how to develop tools? I don’t know the answer.

Sometimes I think about the increase in job offers (and their salaries) but sometimes I love to dream about the possibility of being part of an interdisciplinary research group, and becoming a data scientist, but I don’t know… all of those thoughts seem so far from me. And I can also summarize them in a single sentence: I know myself better.

Until now, that is. I have a real opportunity to move forward in my career with a scholarship if I can prove my knowledge and use of English so here I am, trying so hard to show that I am capable of overcoming my fears and mistakes to pursue my dreams.

print('Hello world! I am ready')

Identidad personal: Un problema de mentes limitadas. Reflexiones sobre HER (2013) desde una visión humeana

En el caso de Her (2013) del director Spike Jonze, tenemos una trama que nació como la exploración de una historia romántica entre un sujeto y una voz, este podría ser el escenario perfecto para preguntarse por la comprensión de la identidad personal.

¿Siempre Yo, siempre el mismo?  

Hume busca abordadr la identidad en ‘Sobre las relaciones’ (Sección V, Parte I, Libro I) y la presenta como la relación que permite ser aplicada a objetos constantes e invariables así como, permite también la comprensión de la duración. Esto se entiende en la medida en que entre dos impresiones que mantienen la relación de identidad sólo se puede decir que son una y la misma impresión. La primera pregunta que surge inmediatamente es si esto puede ser absolutamente cierto, dado el continuo flujo y variaciones infinitas en nuestras percepciones como por ejemplo, la variación de los niveles de luz sobre un objeto. ¿Cómo saber que es el mismo objeto si mi impresión del él ha cambiado?. La respuesta de Hume sería que no hay manera de tener certeza alguna en este sentido sin embargo, la imaginación y la experiencia (que en el fondo es la costumbre) sí podrían establecer la relación de identidad. De lo cual se puede concluir que identidad es cierta relación construida por la imaginación que permite unir experiencias afines como una y la misma, sin pretender que impresiones independientes sean una y la misma. Es decir, Hume no va a decir que existan dos impresiones ‘idénticas’ pero sí, dos impresiones pueden guardar una relación de identidad.

El segundo apartado que debe ser analizado en detalle es la sección ‘Sobre la identidad personal’ (Sección VI, Parte IV, Libro I) que inicia con la descripción de la experiencia como un haz de percepción que reúne el flujo variable de percepciones particulares y distinguibles. Llama la atención que este flujo parece infinito e íntimamente ligado a la percepción del sí mismo, pues aunque se busca por medio del análisis, no hay ningún dato separado o único del yo. Ahora bien, dada la multiplicidad y la variabilidad de la experiencia, la pregunta se plantea ahora sobre la univocidad de la identidad. ¿Cómo comprender que el sujeto sea siempre el mismo? La respuesta que parece plantear Hume es bastante inquietante pues así como el principio de la causalidad es la imaginación, el principio de la identidad personal también será producto de la ficción y la costumbre. Las relaciones entre las percepciones permiten que se atribuya una continuidad pero ciertamente parece que la noción de una identidad personal es imperfecta y susceptible de ser permeada por la imaginación.

De lo anterior se puede deducir que no hay una estabilidad que permita definir a la identidad personal a pesar de que pueda no existir en la experiencia algo como la noción de ella. La ficción anuda las percepciones pero no hay manera de estabilizar una única percepción o idea. La memoria es también parte importante en el proceso que al concatenar las experiencias, de tal manera que se descubre la identidad personal a través del recuerdo.

Samantha – De la memoria a la identidad

¿Puede pensar una máquina? Se preguntó Alan Turing en un ensayo en los albores de la fabricación de los primeros computadores. El autor replantea la pregunta en términos de imitación porque deduce que el pensamiento que es aludido en la pregunta, no es propiamente acerca de la exactitud del ejercicio del pensar sino lo que tendría que ver con la manera en que un humano piensa, es decir, la manera en la que una máquina imita los procesos cognitivos de una persona. El juego de imitación debería responder unas preguntas que al final revelen la identidad no humana de la máquina. Sin embargo, si se analiza el personaje de Samantha en la película de Her se podría decir que sólo su no-corporalidad es lo que permite reconocerla como no-humana.

El personaje de Samantha es construido y presentado a través de diálogos directos con el personaje principal Theodore. La definición del sistema que soporta la personalidad de Samantha, es descrito como “una entidad intuitiva que te escucha, te entiende y te conoce” (10’50’’). Si se toma esta descripción detalladamente se podría imaginar que el sistema funciona como receptor de datos sonoros, interpretación de ellos y la elaboración de una respuesta, que podría tomarse enmarcada en el juego de la imitación de Turing. El sistema debe interpretar todos los datos que recibe y así presentar a su interlocutor la respuesta personalizada que éste espera.  

En las tomas frontales permiten notar cada uno de los cambios faciales en Theodore al escuchar las respuestas. La primera parte de la película transcurre con la misma dinámica y pareciera en ocasiones que su interlocutor fuera acaso el único que puede dar razón sobre esta experiencia. Samantha sólo se relaciona con Theodore pero desde sus primeros intercambios de preguntas y respuestas, el dispositivo parece reflexionar y tener consciencia de sí mismo.

 La primera pregunta es la pregunta por el nombre. Samantha expone el proceso por el cuál escogió ese nombre como su nombre. Sin embargo, lo que llama la atención no es la línea argumentativa sino que en efecto mide cada respuesta de Theodore y por ello le pregunta por su asombro. Es decir, su programación responde tanto al lenguaje formal de las preguntas y respuestas, pero al parecer también responde a otros tipos de lenguajes no textuales como el tono de voz y las micro-expresiones faciales. Otro aspecto que revela el funcionamiento de Samantha es la capacidad que dice tener de “crecer con las experiencias” lo que supone que su sistema es variable de acuerdo con la información que recibe.

En este punto podríamos decir que la descripción del sistema que se presenta puede guardar cierta relación con la manera en que nosotros solemos elaborar el pensamiento. Sin embargo, cómo procesa la información Samantha es la cuestión no explícita e inacabada.

¿Puede sentir una máquina? ¿qué siente Samantha?

Si se define sentir como los datos de los sentidos, se podría decir que Samantha siente porque tiene datos de diverso orden. Ahora bien, según Hume las percepciones se relacionan unas y otras, así como las precepciones generan ideas, como reflejos o estrechas a las percepciones iniciales. Un sistema computacional podría establecer relaciones entre datos y, sin embargo, no creo que a esto se le pueda considerar sentir en sentido estricto.

La ciencia cognitiva habla de estados mentales para referirse a los procesos de relaciones complejas que realiza la mente, que en ocasiones no tienen que ver necesariamente con los tipos de relaciones que plantea Hume. Pero, si nos atenemos a lo presentado en la película se podría decir que Samantha procesa la información como tomando conciencia de sí, a través de los pensamientos, las intenciones, las creencias y los sentimientos; y no meramente a través de los datos y sus relaciones lógicas. Ella alimenta su memoria a través de la información que Theodore le proporciona, información que en este caso, es información sentimental.

El lenguaje poético tiene de particular que usa las mismas palabras del lenguaje para asignarles un sentido poético, es decir un sentido que no está contenido en la definición de la palabra (y en ocasiones guarda poca relación con su uso). El personaje de Theodore es un experto en este tipo de lenguaje, es escritor de cartas personales para terceros; lo que en este caso podría llamarse un imitador de sentimientos y experto en el lenguaje. Samantha tiene acceso a esta información y la incorpora. Por eso Theodore no se sorprende cuando al preguntarle cómo sabe que él se encuentra triste ella responde que no lo sabe, que simplemente lo siente. Este tipo de comunicación sólo tiene sentido si los dos participantes tienen para este momento una afinidad construida a través del lenguaje, de lo contrario se tendría que aceptar que se posee otro tipo de conciencia suprasensible, y no es este el caso.

¿Sin imaginación cómo puedo ser yo?

El punto fundamental de la formación de la identidad no son las percepciones sino el haz que funde las percepciones, lo que permite descubrir la noción de subjetividad. Las percepciones por sí solas carecerían del componente básico de ser sentidas por una consciencia para convertirse en datos aislados. Este es el punto fundamental que permitiría hablar de la imposibilidad de Samantha como consciente de sí misma o con una identidad personal.

Samantha es capaz de procesar datos, elaborar relaciones entre los datos y hasta simular de acuerdo con reglas del lenguaje que ha aprendido; no obstante la creación de la ficción permite el conocimiento causal así como la concatenación de la percepción en un continuo unitario, pero no parecen ser dispuestas por el sistema. La creación artística de la música responde a reglas del mismo modo que el discurso y el lenguaje, pero Hume deja claro que las relaciones que conforman el haz de la percepción tienen que ver con la costumbre y la ficción que amalgama la percepción y no con una idea o ley fija. Samantha aprende de normas del lenguaje y de la simpatía pero no termina de comprender las necesidades que Theodore le reclama en la relación amorosa. Mi hipótesis es que Samantha no se fue, simplemente ocurrió un error al intentar establecer una relación fija entre normas contradictorias como las del lenguaje y la poesía.

CONCLUSIONES

Las limitaciones establecidas en el metodología humeana son evidentes al indagar por los estados mentales. Sólo se puede saber con cierta certeza lo que se experimenta en sí mismo pero aún así hay procesos complejos de los que no se tiene noticia desde la subjetividad y la introspección como la elaboración del sujeto por parte de la conciencia.

El mayor problema que encontró Hume para acercarse a la noción de la identidad personal fue un problema lógico entre lo que debería ser estable pero que sin embargo era la noción misma de la variabilidad. El mayor problema que se reconoce en el análisis de un sistema capaz de interpretar las percepciones de manera unívoca, pues es un solo sistema con múltiples reglas, es que la comprensión es contradictoria. En este panorama la pregunta vuelve a cobrar vigencia. ¿cómo puedo ser yo, el mismo de siempre? Cuya respuesta única posibles es: No, no lo soy y no puedo serlo.


Pandemia

Más allá de los aspectos evidentes de la situación de salud pública en escala planetaria, quise tomarme un espacio para pensar el efecto de este momento que estamos viviendo. Hay ciertamente una condición diferencial entre ser el primer ministro de un país con la salud garantizada como derecho y ser una mujer, migrante a pie, sin recursos, en un país empobrecido. Claramente la distancia es obvia, sin embargo el caso norteamericano no es una incognita, sino el ejemplo más paradigmatico de lo que nos tiene en una situación tan dolorosa frente al reporte diario de los contagios y los muertos.

Leyendo algunos pensadores legitimados por los medios, encontré ideas y preguntas que me retumban. Harari por ejemplo, se pregunta en ¿qué tipo de mundo habitamos? y mi respuesta cínica y automática es “en el capitalismo puro y duro”. El problema de haber visto la salud como un servicio comercializable y el bienestar como un bien explotable, nos puso en esta situación en todo caso. No todo el planeta está en condiciones de afrontar la crisis sanitaria porque no todos cuentan con los recursos y las estructuras socioeconómicas que privilegien el bienestar de todos sus habitantes y aunque escandalosa, la pregunta de Preciado es absolutamente legítima “¿cuáles son las vidas que estamos dispuestos a salvar?” porque es claro que el sistema viciado, tiene a sus predilectos.

Pero asumiendo que la fatalidad nos da un margen de acción (¿o revolución?), se empiezan a sentir aires de la creación de una nueva posibilidad de existencia. Me gusta pensar que es la reafirmación o la expansión de una fuerza conocida. El efecto superficial de la pandemia es la fragilidad y vulnerabilidad compartida por todos los individuos de la especie humana, esto es sin lugar a dudas, el primer germen de un sentimiento colectivo que podría cumplir la fantasía de Butler de lo que llamó una igualdad radical. Sin embargo, no me siento tan optimista y me inclino más por una cooperación mundial, al estilo de Zizek, aunque con demasiados reparos. Porque ciertamente los individuos en este sistema hemos sido despojados y precarizados al extremo, y la gestión biopolítica de nosotros mismos están atravesadas de tantas cadenas invisibles que en este silencio suenan con más fuerza. Empeñamos el futuro por una aparente estabilidad que acaba de esfumarse y la incertidumbre no es ahora un mero estado mental (que precede a la angustia).

Han por ejemplo, cree que “es soberano quien dispone de datos” pero olvida quién es y dónde está. La soberanía no es, y no puede ser, una mera gestión de datos, sin tomar en cuenta las condiciones materiales de las personas. Entiendo que su psicopolítica mira de frente a problemas que ya tenemos, como el bigdata, pero la cantidad de individuos que habitan este planeta sin siquiera tener luz eléctria, es demasiado amplia como para ignorarlos de un solo tajo.

Si este momento histórico y estas condiciones pudieran gestar un solo cambio estructural, me quisiera sumar al imaginario de Preciado, donde se plantea una “nueva comprensión de comunidad con todos los seres vivos”. Es evidente que no estamos solos, y debería resultarnos evidente, después de todo, que no nos mantemos vivos a punta de voluntad individual.

presentation memories

I was at XVIII Congreso Interamericano de Filosofía talking about digital objects. I was the unique woman in the room (first section, first day in the philosophy of science table), probably the youngest there and the person without slides.

I was working about Simondon theory of technical objects more than two years but I still feel overwhelm when I try to picture how to understand a possibility to create an ontology of digital objects. The field is complex. In one hand I am working on ontology (with a big part of metaphysics) but I want to consider a perspective with a human proximity (including a phenomenological inquiry), for that reason the simondonian theory is my path.

My document was read by a couple of friends before my public presentation and I receive compliments and a suggestion to create a paper with my research.

That event was my second public presentation and I could handle after many months of anxiety. I prepared it reading a huge amount of resources to prove myself that I know about my topic in a deep way. I though about my clothes and my corporal language. I thought about all the possible judgments to my character (not about my proposal). Was really hard to detach me from my work but I could.

Now, I am thinking about the suggestion. I want to create a piece of academy literature at least to challenge me. I want to face my fears and doubts… wish me luck!

are technical problems the same as ethical problems?

The last post, I wrote about many small thoughts in, what I consider, philosophy of technology, but a friend of mine told me about my ethical perspective. And her comment, I need to admit, was really significant.

In one hand, I am working in digital ontology but, with a mind compromised in human life questions (as ethical and political are). For that reason, when I read Gilbert Simondon, I admire his works because his transduction idea is a clever one. He describes every technical piece as a kind of expression and memory of a human effort, and every person in its inviduation process is created with its singular history.

So, is naïve to think about technology ignoring the human hand which create it. In this sense, a technical question could be an ethical problem too.

In the other hand, technical issues as compatibility or interfaces are more technical concerns. Related to an ontology of digital objects, we can focus in the processor evolution and it would be a valid research field. How can we explain the difference between a 1-0 language, a code program, an OS, an app, a chatbox, a message, a digital character? Phenomenologically, I think we can distinguish our experience of them but Can the machine (the computer) understand something different than electrical impulses?

Writing no matter how

More than a month ago I stared my blog but I didn’t write anything. I have a lot excuses to blame myself but I wanto go foward so I am going to write a couple of thoughts while I can write something more academic or relevant.

Thinking about IA and neural techniques in machine learning a question emerge: it is possible to rething symbolic fields. I mean, If we consider a machine as a valid intelocutor, we must accept how the symbolic field will be affected with meanings that we didn’t consider before. Probably we can talk about a machine (algorithm) agency to start an activity but in a symbolic fild we must to rethink how it will be its participation.

It’s quite impressive how many data is create without to reflect about by a user. The conset is more than a box to click pursuing to allow you to have a service online. When Simondons write about a technical though is related to know more about how a machine works but in our case I think we need to teach how a digital/mechanical life works.

I mean, a toddler probbably knows how to play a video in a tablet but ignores which video is adequate or even better for it (and its prupose). A young adolescent probably knows how to interact in a social web but is probabbly too, that it never considers seriously how many risks have to live in a social life.

I am trying to illustrate the necessity to create (or rethink) a technical mind/thought as a integrate part of our life.

Many days and many lectures give me a small idea about the notion/idea of extended mind. I didn’t explore it enough to create my possision or my idea about it but I need to say that concept is really to explore and work about it.

If you want to correct me or share literature about something… please write down. I will appreciate it.